Hoy las paredes de nuestro pasillo se han llenado de letras y nuestras piernas de energía. En la clase de hoy hemos dejado a un lado las sillas para trabajar la lengua de una forma diferente: ¡con dictados movidos!
¿En qué ha consistido la actividad?
Para realizar este reto, hemos dividido a la clase en 5 grupos. Cada equipo tenía una misión clara, pero no tan sencilla:
1. Cada grupo tenía un texto asignado pegado en un lugar conocido por todo el equipo fuera de la clase.
2. Los alumnos debían ir por turnos hasta su dictado, memorizar una frase o fragmento y volver corriendo al aula.
3. Una vez en su sitio, debían dictar lo memorizado a sus compañeros, quienes se encargaban de escribirlo con cuidado.
¿Qué hemos aprendido?
Más allá de la ortografía, esta actividad nos ha permitido trabajar:
* La memoria a corto plazo: ¡Retener la puntuación y las tildes mientras corres es todo un desafío!
* El trabajo en equipo: La comunicación entre el que dicta y el que escribe debe ser perfecta.
* La actividad física: Hemos demostrado que se puede aprender lengua de una manera dinámica y divertida.
Ha sido una jornada llena de risas, carreras y, sobre todo, mucho aprendizaje cooperativo. ¡Estamos deseando repetir.





Que juego más divertido,que bueno aprender así
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